NUNCIATURA APOSTÓLICA DE
HISPANOAMÉRICA
MONS. LUIS MARIO MEJIA OCARM
POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SEDE APOSTÓLICA
OBISPO TITULAR ELECTO DE BUENOS AIRES
POR LA GRACIA DE DIOS Y DE LA SEDE APOSTÓLICA
OBISPO TITULAR ELECTO DE BUENOS AIRES
CARTA DE DESPEDIDA
A todos los fieles cristianos, al clero, religiosos y religiosas, y a cuantos las presentes letras vieren y leyeren:
Gracia, misericordia y paz de parte de Dios Nuestro Señor.
Queridos hermanos:
Con sentimientos encontrados, pero sobre todo con profunda gratitud a Dios, me dirijo a todos ustedes al concluir mi servicio como Nuncio Apostólico.
El Santo Padre ha tenido a bien confiarme una nueva misión, como Obispo de Buenos Aires. Recibo este nombramiento con humildad, confianza y disponibilidad, sabiendo que toda misión que la Iglesia encomienda es, ante todo, una llamada a servir.
Me voy con el corazón lleno de gratitud. Gratitud por cada encuentro, por cada conversación, por cada celebración, por las alegrías compartidas y también por los momentos difíciles que pudimos afrontar juntos. En cada rostro, en cada comunidad y en cada sacerdote he podido descubrir la riqueza de una Iglesia viva, que camina con esperanza y que busca anunciar a Cristo con fidelidad.
Quiero expresar de manera especial mi agradecimiento a todos quienes colaboraron conmigo durante estos meses. A los obispos, sacerdotes y, particularmente, a todos los consejeros que generosamente ofrecieron su tiempo, sus consejos, su experiencia y su cercanía para ayudarme en el cumplimiento de esta misión.
Entre ellos deseo mencionar de manera muy especial a los Reverendos Presbíteros Cristian Corona y Esteban Ortega, quienes me acompañaron desde los inicios de mi servicio. Su presencia cercana, su disposición permanente y su fraternidad sacerdotal fueron para mí un verdadero regalo de Dios. Desde los primeros pasos de esta misión estuvieron allí, compartiendo responsabilidades, ofreciendo consejo y, sobre todo, brindando una amistad sincera que guardaré siempre con profundo cariño y gratitud.
A todos los demás colaboradores y consejeros, mi sincero reconocimiento. Nada de lo realizado durante este tiempo habría sido posible sin la generosidad de tantas personas que, muchas veces desde un segundo plano, hicieron posible que la misión pudiera llevarse adelante.
Gracias por todo lo que hemos vivido juntos. Gracias por la confianza, por la amistad y por el servicio compartido.
Dado en la Sede de la Nunciatura Apóstolica, en la ciudad de Guadalajara, a los catorce (14) días del mes de Agosto del año del Señor dos mil veintiséis (2026)
Con mi bendición y mi oración,
Mons. Luis Mario Mejia O.carm
† S.E.R. Mons. Luis Mario Mejía
OBISPO TITULAR ELECTO DE BUENOS AIRES
0 Comentarios