NUNCIATURA APOSTÓLICA DE
HISPANOAMÉRICA
Carta Pastoral Nro. 3
MONS. FR. ELIAS TAPIA
POR GRACIA DE DIOS Y VOLUNTAD DE LA SEDE APOSTÓLICA
NUNCIO APOSTÓLICO EN HISPANOAMÉRICA
A mis Queridos Hermanos en el Episcopado,
paz y bien en
Jesucristo
Esperanza que no defrauda.
Lectura del libro de la Sabiduría 7, 22-8, 1
En la Sabiduría hay un espíritu inteligente, santo, único, multiforme, sutil, ágil, perspicaz, sin mancha, diáfano, inalterable, amante del bien, agudo, libre, bienhechor, amigo de los hombres, firme, seguro, sereno, que todo lo puede, lo observa todo y penetra en todos los espíritus: en los inteligentes, los puros y hasta los más sutiles.
La Sabiduría es más ágil que cualquier movimiento; a causa de su pureza, lo atraviesa y penetra todo. Ella es exhalación del poder de Dios, una emanación pura de la gloria del Todopoderoso: por eso, nada manchado puede alcanzarla. Ella es el resplandor de la luz eterna, un espejo sin mancha de la actividad de Dios y una imagen de su bondad.
Aunque es una sola, lo puede todo; permaneciendo en sí misma, renueva el universo, de generación en generación, entra en las almas santas, para hacer amigos de Dios y profetas.
Porque Dios ama únicamente a los que conviven con la Sabiduría. Ella, en efecto, es más radiante que el sol y supera a todas las constelaciones; es más luminosa que la misma luz, ya que la luz cede su lugar a la noche, pero contra la Sabiduría no prevalece el mal. Ella despliega su fuerza de un extremo hasta el otro, y todo lo administra de la mejor manera.
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 17, 20-25
Los fariseos le preguntaron a Jesús cuándo llegará el Reino de Dios. Él les respondió:
“El Reino de Dios no viene ostensiblemente, y no se podrá decir: "Está aquí" o "Está allí". Porque el Reino de Dios está entre ustedes”.
Jesús dijo después a sus discípulos: “Vendrá el tiempo en que ustedes desearan ver uno solo de los días del Hijo del hombre y no lo verán. Les dirán: "Está aquí" o "Está allí", pero no corran a buscarlo. Como el relámpago brilla de un extremo al otro del cielo, así será el Hijo del hombre cuando llegue su Día.
Pero antes tendrá que sufrir mucho y será rechazado por esta generación”.
Reflexión:
Las lecturas de hoy queridos hermanos, nos presentan 2 realidades que si prestamos atencion, estan íntimamente unidas: Primeramente la Sabiduría Divina y por otro lado el Reino de Dios. Estos son 2 misterios que no se conquistan por la fuerza, ni por la astucia humana, sino que se acogen con humildad, con oración y fidelidad.
El Libro de la Sabiduría nos presenta una descripción sublime: La Sabiduría es "Espíritu Santo, Único, amante del bien, amigo de los hombres". En ella se manifiesta el mismo resplandor del poder y la bondad de Dios. No es un simple conocimiento, ni una habilidad del intelecto. Sino que es una forma de comunion con el Creador, una presencia viva que habita en el corazon de quienes son "amigos de Dios y profetas".
Y aca mismo esta en punto de union con el evangelio: Jesus nos dice que "el Reino de Dios no viene ostensiblemente" (Ostensiblemente: Que puede manifestarse o Mostrarse) porque "esta entre ustedes".
El Reino, no es un espectáculo, ni una estrategia ni alguna estructura visible. El Reino es la Sabiduría viva de Dios obrando en las almas. El Reino es Cristo Reinando en aquellos que lo dejan habitar en su interior, en los que escuchan, en los que disciernen y viven desde la luz que solo el Espíritu Santo puede dar.
Hermanos, nosotros que fuimos llamados a pastorear el Pueblo de Dios, tenemos que recordar firmemente, que la autoridad episcopal solo es fecunda si esta unida a la Sabiduría Divina. No basta la prudencia humana ni el calculo pastoral; Necesitamos corazones habitados por esa Sabiduría que "todo lo penetra" y "todo lo administra de la mejor manera".
El Reino no se edifica por la visibilidad de nuestras obras, sino por la transparencia de Cristo en nuestras vidas. La Sabiduría nos enseña a gobernar con serenidad, a discernir con rectitud, a corregir con mansedumbre y a sostener con firmeza.
Queridos hermanos, pidamos entonces, que la Sabiduría, Emanacion pura de la Gloria del Altísimo, habite en cada uno de nosotros, para que nuestras Diocesis, Arquidiócesis y comunidades sean verdaderos espacios donde el Reino de Dios ya se hace presente, aunque no venga "ostensiblemente".
Que la Virgen Maria, Trono de la Sabiduría, nos ayude a custodiar en silencio y fidelidad esa luz que viene de los alto, para que el dia del Hijo del Hombre nos encuentre como pastores vigilantes, llenos de la Sabiduría del Espíritu y fieles servidores del Reino.
Con afecto Fraterno en Cristo
+Dom Elias Tapia
Nuncio Apostólico en Hispanoamérica

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